SARASASA ANDÁ SABERGA

 Por David Cufré

La compra de moneda extranjera para atesoramiento, lo que antes se llamaba el dólar ahorro, se multiplicó por 2,5 en el primer bimestre del año. La fuga de divisas por esta vía escaló a 3500 millones de dólares entre enero y febrero, contra el record anterior de 723 millones de noviembre, cuando las expectativas de devaluación se habían disparado por la posibilidad de un triunfo de Cambiemos, que se concretaría luego a fines de ese mes. La promesa de campaña del macrismo de que la sola llegada al poder de un gobierno de derecha desataría un shock de confianza hasta el momento no se concretó. Por el contrario, con el desmantelamiento de las regulaciones para la compra de dólares –el mal etiquetado cepo– se agudizó la sangría de divisas del Banco Central. La información todavía no ha sido blanqueada a la opinión pública por la autoridad monetaria, que repite el comportamiento del Indec de ocultar datos que contrasten con el relato oficial de la revolución de la alegría. En enero y febrero, sin embargo, salieron en promedio 1750 millones de dólares por mes de las arcas del BCRA, contra el máximo de 723 millones mencionado anteriormen